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Un día a la Vez

  • Foto del escritor: Ofelminda Pachón
    Ofelminda Pachón
  • 16 ago 2020
  • 3 Min. de lectura

Exhausta pero feliz, con una sonrisa de agradecimiento por la vida, la salud, el trabajo y por supuesto por la maravillosa compañía que comparte cuarentena conmigo: mi hijo, así son todas mis noches desde hace 5 meses. Un profundo sentimiento de gratitud me abriga cada día, porque aún el cansancio a veces me venza, es dicha infinita Tener Vida aun en tiempos de Pandemia.


El Reloj anuncia que debo despertar, un bostezo acompaña mi apertura ocular, agradezco a Dios por el nuevo día y me dispongo a realizar mi rutina de ejercicio cardiovascular. Medio dormida, planeo mentalmente el día. Me baño, me visto muy elegante, arreglo mi cabello y desde ya me siento fantástica y emocionada por el nuevo día. Minutos antes de las 7:00 am preparo mi desayuno, consumo ricos alimentos, culmino mi aseo personal e inicio con reunión o con valoración a través de Teleconsulta de algún usuario.

Una hora y media después despierto a mi hijo, mientras se despereza voy calentando su bebida, bato los huevos, alisto el jamón, queso, pan y ya listo le abro la ducha para que se disponga a bañarse; mientras se asea, dejo listo su desayuno. Lo acompaño en su secado y le entrego su ropa. Termina de vestirse y pasa a desayunar, mientras tanto yo atiendo al Paciente de las 8:30 am. Muy puntuales a las 9 de la mañana estamos conectados con el colegio Recibiendo clases. Tengo la fortuna que mi Niño es muy bueno con la tecnología, así que mientras él está en su PC yo sigo atendiendo mis asuntos laborales, no sin estar atenta a cada clase y/o actividad donde quizá requiera de mi cooperación. En la media mañana llamo a mi mami, pregunto por todas en casa y recibo con alegría su cariño y energía positiva.

La noche previa he dejado listo el “mise en place” para el almuerzo, así que cerca de las 11:30 am pongo todos los ingredientes en preparación y al medio día tenemos nuestro espacio para almorzar . Compartimos los temas del colegio, las tareas y mi hijo pasa a sus clases extracurriculares ya sea de arte o deporte y yo continúo con mi trabajo. Cada que puedo me levanto de mi “oficina” y voy a revisar las actividades del niño y de vez en cuando le ofrezco un tentempié. De igual modo aprovechó un espacio de la tarde para arreglar la casa y mantener los espacios lo más organizados posibles.

Cae la tarde y pocos minutos antes de las 6:00pm cambio mi ropa de trabajo por la deportiva y muy puntual me encuentro a través de videollamada con mi entrenadora para desarrollar una hora y 15 minutos de entrenamiento funcional. Mi hijo ya empijamado comparte conmigo la cena, vemos programas de televisión hermosos como “Story bots” y a las 8:00 pm, luego de su aseo y la oración de todas las noches lo dejó en su cuarto para que pueda descansar. Llamo a mi mami para compartinos lo sucedido durante el dia, nos reimos un rato, hablamos del coronavirus, de sus telenovelas y nos damos las buenas noches.

Las dos últimas horas de trabajo suelen ser de las más productivas: responder correos, enviar informes y reportes y por supuesto dejar planteadas las reuniones y presentaciones del otro día. Tomo mi té, un vaso con agua y cambio mi ropa por la comodidad de la pijama. Ha sido un día maravilloso, porque el solo hecho de haberlo vivido lo hace especial y valeroso.


Dejo lista la receta para el almuerzo del otro día, arreglo la cocina, doy un vistazo a nuestro hogar para que se encuentre impecable, en caso contrario lo organizo. Me aplico cremas y productos dermatológicos, porque la belleza no es arte de magia, reviso mis redes sociales y me dispongo a descansar. Organizo mentalmente el siguiente dia, los espacios para compartir con mi hijo, el trabajo, el cuidado personal, la alimentación, la diversión, el goce y pienso en los aspectos positivos y negativos del día, me propongo mejorar y nuevamente doy gracias al Todo Poderoso por contar con tantas razones para ser feliz y disfrutar cada instante.


Vivir un día a la vez, dar gracias por el Presente y llenarnos de energía Positiva y del cariño de quienes nos aman: esa es la Vida en Cuarentena.







 
 
 

12 comentarios


Miembro desconocido
23 ago 2020

Priorizar y organizar facilitan las tareas en la vida.

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Miembro desconocido
18 ago 2020

Quiero invitarte a un en vivo en nuestro canal, te interesa?

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Miembro desconocido
17 ago 2020

sin ayuda yo no podría, te felicito

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Miembro desconocido
17 ago 2020

Dra. La felicito por su gestión y su gran atencion

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Miembro desconocido
17 ago 2020

Organización del tiempo. Felicitaciones

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