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El Valor de la Medicina Humanizada

  • Foto del escritor: Ofelminda Pachón
    Ofelminda Pachón
  • 20 dic 2020
  • 4 Min. de lectura

Para estas fechas acostumbro a comprar una agenda en cuyas últimas páginas escribo propósitos, metas y sueños para el año que se avecina, sin embargo tal y como le sucedió a miles de ciudadanos del mundo, el año 2020 fue atípico donde quizá los objetivos no se cumplieron, se lograron de diferentes maneras o quizá se transformaron totalmente, de modo que a título personal este fue para mí el Año del Descubrimiento y la Transformación secuencial.


Por más de 12 años he desarrollado mi labor como Médico laboral enfocada en la determinación de secuelas de accidentes y/o enfermedades tanto para Empresas promotoras de salud (EPS), Fondo de pensiones (AFP) y Administradoras de Riesgos laborales (ARL) siendo la labor administrativa casi que el 80% de mi gestión. En marzo del presente año, luego del confinamiento preventivo obligatorio decretado por el gobierno nacional, los planes organizacionales debieron ser replanteados en su totalidad. El proyecto de trabajo anual que mi empresa había desarrollado para el 2020 enfocaba su gestión en la creación de nuevas unidades de negocio, todas presenciales, lo cual debió ser cancelado de inmediato; hacia el fin del primer trimestre del año contamos con la suerte que para la Prevención de la enfermedad por Sarscov2 se debían implementar una serie de Protocolos de Bioseguridad para riesgo biológico los cuales comenzamos a realizar para nuestras empresas clientes a la par que empezamos a actualizarnos en Salud pública y Covid19.


En cuanto a mi rol como médico calificador de pérdida de capacidad laboral para ARL, las compañías para las cuales laboro vieron disminuida su tasa de siniestralidad, es decir con las personas aisladas en casa la probabilidad de presentarse un accidente laboral disminuyó notablemente, siendo esto un aspecto positivo del confinamiento, pero perjudicando mi ingreso económico como laboralista. De igual modo mi actividad como capacitador e instructor organizacional fue cancelada por las empresas pues su presupuesto anual destinado en educación debió trasladarse a la prevención. En este orden de ideas debí buscar nuevas alternativas laborales y transformar el rol que usualmente ejercía.


A mitad del año una importante aseguradora inició un plan para evaluación médica a través de Telemedicina para pacientes COVID19, de manera que muy agradecida inicié el proyecto con ellos. Tuve que estudiar y analizar la literatura científica acerca del nuevo virus, realizar cursos online, conocer los lineamientos del Ministerio de salud, de la OMS y con mucho entusiasmo inicié la Teleconsulta. Un reto diferente donde retomar la valoración médica de pacientes se me convirtió en un total placer, pues en este momento que vivimos me siento muy orgullosa de prestar una atención médica empática, humana y de calidad científica para brindar la mejor experiencia a una persona que está enferma, asustada, inquieta y expectante. Inicialmente veía cerca de 10 pacientes al día, sin embargo, los casos tuvieron un crecimiento exponencial y para septiembre tenía consulta de hasta 25 pacientes diarios.


El SarsCov2 seguía dispersandose por toda la población de modo que al enterarse que estaba trabajando en telemedicina para ARL me contactaron empresas que me reconocían por algún servicio que les había prestado, todo con el fin de convertirme en su Médica Laboral y aliada estratégica para afrontar el impacto que la enfermedad COVID19 representaba su compañía. Empecé a desarrollar protocolos estandarizados exclusivos para cada organización, integrando las áreas de recursos humanos, calidad y seguridad y salud el en trabajo en pro de favorecer la productividad de la empresa y guiándolos hacia un exitoso reintegro laboral de los trabajadores casos sospechosos y/o confirmados COVID19. Estos procesos en las diferentes instituciones me permitieron descubrir que me agradaba enormemente la Telemedicina, quizá en parte porque soy amante de la tecnología, así que se me facilitó mucho el uso de los software para videollamadas, el uso de aplicaciones en el celular para toma de signos vitales entre otras herramientas; todo esto me hizo evidenciar que jamás dejamos de ser Médicos y que siempre estamos prestos a ayudar.


Los planes estratégicos de las diferentes entidades de salud seguían enfocados en la alta tasa de consulta médica que se requería, de tal modo que para el tercer trimestre del año, una de las maravillosas empresas donde laboro inicio Telemedicina nocturna, donde en turnos de 12 horas atendemos pacientes a través de Videollamada para consulta Médica General; me encantó la idea y acompañé desde el inicio el nuevo reto. Durante mis años de experiencia laboral he trabajado muchas veces de noche, de hecho soy muy nocturna pues es un horario donde las distracciones son mínimas y el trabajo administrativo se realiza más rápido, sin embargo la atención médica es diferente: las personas que llaman de noche, por lo general, están muy angustiadas, agobiadas y este servicio debe enfocarse tanto en la resolución del problema por el que se consulta como en la escucha atenta del ser humano; mis habilidades comunicativas y asertivas han sido exitosas para desarrollar esta labor con la mejor calidad posible.

Ya para el último trimestre del año, las ARL donde me desempeño como médico calificador organizaron sus casos médicos para determinar secuelas, así que retome esta actividad con todo el gusto; de modo paralelo también se me permitió realizar calificación de origen de enfermedad que es otra de mis pasiones, logrando así incorporar esta actividad a todas aquellas que el año de la Pandemia me ha permitido realizar. Finalmente, la Organización de las Naciones Unidas a través de una de sus entidades me dio la oportunidad de ser Consultor de proyectos de modo que semanalmente estoy realizando contenido digital enfocado a la prevención de las patologías infectocontagiosas que por ahora son fuente de atención mundial.


Estos 12 meses me enseñaron que la vida puede cambiar en un segundo, que los planes que se tejen pausadamente pueden ser modificados por un virus que viene de China, que la Medicina que aprendí hace 13 años jamás se olvida, que gozo de contar con actualizaciones periódicas que me han enriquecido y que la inquietud intelectual que me ha acompañado desde niña me ha permitido aceptar retos impensables para mi y sumamente gratificantes. Termino el año muy afortunada con esta reflexión: Ser médico es una labor de consideración, respeto y amor por el prójimo de manera que la Humanización de la consulta clínica es el primer paso para Aliviar a nuestro paciente





 
 
 

6 comentarios


Miembro desconocido
20 dic 2020

Dra Ofe gracias por su labor

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Miembro desconocido
20 dic 2020

Ofe desde muy chica has sido admirable y tu trabajo como empresaria, médica, Mamá es sorprendente. Sigue inspirando a las mujeres y felicitaciones por lo de la ONU, re dura

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Miembro desconocido
20 dic 2020

Desde nuestra familia le agradecemos por su profesionalismo y humanidad

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Miembro desconocido
20 dic 2020

Doctora su atención ha sido valiosa para afrontar el dolor de nuestra pérdida muchas gracias

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Miembro desconocido
20 dic 2020

La mejor doc del mundo mundial

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